Investigan a dos cuidadores por estafar más de 200.000 euros a un anciano en Zaragoza
La Guardia Civil investiga a un hombre y una mujer que atendían a un anciano con deterioro cognitivo: le compraron un coche y pasaron a su nombre media vivienda.

La Guardia Civil investiga a dos personas que trabajaban como cuidadores de un hombre de avanzada edad en Zaragoza por una presunta estafa que supera los 200.000 euros. Entre las operaciones detectadas figuran la compra de un vehículo para los investigados y el traspaso a su nombre de la mitad de la vivienda de la víctima, según ha informado el Instituto Armado y recoge Aragón Digital.
Los investigados son un hombre de 42 años y una mujer de 44, a los que se atribuye la presunta autoría de un delito de estafa. Ninguno ha sido detenido y, mientras no haya sentencia, rige la presunción de inocencia.
Una alerta familiar por los movimientos bancarios
La investigación arrancó el pasado mes de julio, cuando un familiar del anciano detectó movimientos en sus cuentas que no encajaban con su forma de vida ni con sus necesidades habituales. A partir de ahí, los agentes comprobaron retiradas semanales de 280 euros y un gasto elevado con tarjeta de crédito, pese a que la víctima no tenía pagos pendientes que explicasen ese nivel de desembolso.
El rastreo de las operaciones destapó dos movimientos de mayor calado. Por un lado, el anciano había adquirido un coche para las dos personas que se ocupaban de sus cuidados. Por otro, había puesto a nombre de ambas el 50% de su vivienda. Según la Guardia Civil, esa cesión se habría acordado supuestamente a cambio de que siguieran atendiéndolo hasta su fallecimiento, aunque los cuidadores ya cobraban por horas por ese mismo servicio.
El fondo de inversión que frenó una empleada de banca
El episodio que más llamó la atención de los investigadores fue el intento de incorporar a uno de los cuidadores como cotitular de una cuenta vinculada a un fondo de inversión de cerca de 400.000 euros. La operación no llegó a completarse porque una trabajadora de la entidad bancaria sospechó que podía tratarse de una estafa y exigió que un familiar de la víctima estuviera presente para autorizarla.
Los agentes investigan además un gasto sin justificar de 4.000 euros que coincidió en el tiempo con un viaje al extranjero que habría realizado la mujer investigada.
Durante las pesquisas, uno de los investigados habría ofrecido devolver la mitad de la vivienda a cambio de 20.000 euros, una cantidad que justificó por las reformas realizadas en el inmueble. También habría manifestado su intención de vender el vehículo y reintegrar el dinero que obtuviera por la venta.
Una víctima especialmente vulnerable
El afectado es una persona de edad avanzada que padece una enfermedad cognitiva. En la actualidad reside con familiares y está bajo la tutela del Gobierno de Aragón, según detalló la Guardia Civil. Ese perfil —mayores que viven solos, con deterioro cognitivo y que dependen de terceros para gestionar su día a día— es precisamente el que concentra buena parte de los casos de estafa patrimonial en el entorno más cercano.
Los especialistas en atención a mayores insisten en que la prevención pasa por que el entorno familiar mantenga cierta supervisión sobre las cuentas y por que cualquier cambio patrimonial relevante —cesiones de propiedad, cotitularidades, poderes notariales— se haga con asesoramiento y sin prisas. En este caso, fueron precisamente dos filtros externos, la familia y una empleada de banca, los que dieron la voz de alarma.
La ciudad cuenta con entidades que trabajan en el cuidado y acompañamiento de las personas mayores, un terreno donde la confianza es la norma y, cuando se rompe, el daño es económico y también emocional.
El caso seguirá su curso judicial. La Guardia Civil no ha precisado el barrio de la ciudad en el que residía la víctima.
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Elaborado a partir de información publicada por Aragón Digital · Fuente primaria: documento original