Retiran varios kilos de comida en mal estado de un comercio de la calle Delicias
La Policía Local detectó en una inspección nocturna cámaras frigoríficas en malas condiciones y género no apto. El local sigue abierto.

Una inspección nocturna de la Policía Local en un comercio de alimentación de la calle Delicias terminó con la retirada y destrucción de varios kilos de producto que no estaban en condiciones de seguir a la venta. El establecimiento, sin embargo, no ha sido clausurado y puede continuar con su actividad.
Una revisión rutinaria a la una y media de la madrugada
Según ha informado Aragón Digital, la actuación se produjo sobre la 1.30 horas del sábado 3 de octubre, cuando agentes de la Unidad de Apoyo Operativo acudieron al local, dedicado a la venta de productos alimenticios, para una inspección rutinaria.
Los agentes comprobaron primero la licencia del establecimiento y después pasaron a revisar cómo se almacenaba la comida. Ahí detectaron que varias cámaras frigoríficas no cumplían las prescripciones higiénico-sanitarias exigidas y que parte del género guardado tampoco se conservaba en condiciones adecuadas.
Un técnico sanitario ordenó destruir el género
Ante lo que encontraron, los policías pidieron la presencia de un técnico sanitario del Gobierno de Aragón, la administración competente en materia de salud pública y control alimentario. Tras examinar los productos, el técnico determinó que los alimentos afectados debían ser destruidos.
Entre lo retirado había cantidades abundantes de arroz basmati congelado y pollo congelado. Los agentes levantaron el acta correspondiente y se procedió a sacar del circuito comercial varios kilos de producto. La actuación se cerró con la destrucción del género y el expediente administrativo que corresponde, sin que se ordenara el cierre del negocio.
Qué significa que no haya clausura
Que un establecimiento no sea precintado no implica que la inspección haya quedado en nada. En este tipo de actuaciones, la retirada y destrucción del género es ya una medida cautelar inmediata, y el acta levantada abre la puerta a un procedimiento sancionador posterior que se tramita por la vía administrativa. La clausura se reserva para los casos en los que las deficiencias detectadas suponen un riesgo que no puede corregirse manteniendo el local abierto.
El reparto de competencias también explica la secuencia de la intervención: la Policía Local depende del Ayuntamiento de Zaragoza y es quien verifica licencias y realiza las inspecciones sobre el terreno, pero la valoración técnica del estado de los alimentos y la decisión de destruirlos corresponde al personal sanitario de la administración autonómica.
Delicias, un distrito con mucho comercio de alimentación
La calle Delicias es uno de los ejes comerciales más transitados del distrito, con una alta concentración de tiendas de alimentación de barrio, fruterías, carnicerías y establecimientos de productos de importación. Es también una de las zonas de la ciudad donde las inspecciones de la Policía Local en locales de restauración y venta de comida son más frecuentes, en buena medida por la densidad de negocios y por el volumen de clientes que mueven cada día.
Las revisiones en horario nocturno, como la de este caso, son habituales en los dispositivos de la Unidad de Apoyo Operativo, que combina controles de licencias, horarios y condiciones de los establecimientos. Desde el Ayuntamiento no se ha facilitado el nombre del comercio inspeccionado ni la cantidad exacta de producto destruido, más allá de que se trataba de varios kilos.
Para los vecinos del barrio, el mensaje práctico es que el local continúa abierto y que lo retirado fue el género que el técnico consideró no apto. El expediente administrativo seguirá su curso por los cauces ordinarios.
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Elaborado a partir de información publicada por Aragón Digital · Fuente primaria: documento original