Los comercios del Casco se blindan ante la convocatoria de Blocus
Tiendas de la calle de Alfonso I retiran género de los escaparates y se coordinan por WhatsApp ante la llamada a la movilización de este sábado.

La convocatoria que la plataforma anónima Blocus mantiene activa para Zaragoza este sábado 31 de octubre ha puesto en guardia al comercio del centro de la ciudad. Los negocios de la calle de Alfonso I, una de las vías señaladas por los seguidores del movimiento, han optado por la prudencia: retirada de género de los escaparates, avisos entre vecinos de local y una petición común de más presencia policial. Lo adelanta Heraldo de Aragón, que ha recorrido la zona y ha hablado con los comerciantes.
Escaparates vacíos y grupos de aviso
La medida más visible es la retirada de producto de los escaparates. “Más vale prevenir que curar”, resume un dependiente de Alfonso I citado por el diario. En otros establecimientos próximos se ha tomado la misma decisión con el mismo razonamiento: “Así evitamos tentaciones y lo protegemos”.
A esa precaución se suma la coordinación informal entre negocios a través de grupos de WhatsApp, pensados para avisarse unos a otros si algo se tuerce durante la tarde. Es un recurso habitual en ejes comerciales cuando se anticipa una jornada complicada, y que en este caso funciona como sistema de alerta rápida entre locales que están a pocos metros.
Pese a la inquietud, el mensaje de los comerciantes es que la actividad seguirá su curso: los negocios consultados afirman que abrirán con normalidad en la tarde del sábado. Lo que reclaman es refuerzo de vigilancia en la zona.
Qué hay detrás de la inquietud
El temor no nace de la nada. La preocupación en el Casco Histórico zaragozano llega después de que convocatorias vinculadas a esta misma plataforma derivaran en disturbios y saqueos en Barcelona y Bilbao. Esos precedentes son los que han movido a los establecimientos del centro a tomar medidas antes de que llegue la hora señalada, aunque en Zaragoza no se haya producido por el momento ningún incidente relacionado.
Blocus es un movimiento sin cara visible ni portavoces identificables, que opera mediante llamamientos difundidos en redes sociales. Esa falta de interlocutor es precisamente lo que complica a los afectados calibrar el alcance real de la convocatoria: no hay un recorrido oficial, ni una hora cerrada, ni una organización a la que pedir explicaciones.
Una calle sensible para el comercio local
La calle de Alfonso I es uno de los ejes comerciales más transitados de Zaragoza. Peatonal y de paso obligado entre la plaza del Pilar y el entorno del Coso, concentra tiendas de pequeño y mediano tamaño que dependen de manera directa del flujo de público de fin de semana. Cualquier alteración en una tarde de sábado, con la campaña de otoño en marcha y el puente de Todos los Santos encima, tiene efecto inmediato sobre la caja.
Es el mismo tejido comercial que en los últimos meses viene reclamando atención municipal en varios frentes, desde la presión turística hasta la ocupación del espacio público. El Ayuntamiento, de hecho, estudia regular los pisos turísticos en el Centro y el Casco, dos distritos donde el equilibrio entre vida de barrio y actividad económica lleva tiempo en discusión.
De momento, lo que hay en Alfonso I es una mezcla de rutina y cautela: persianas que subirán como cada sábado, escaparates algo más despejados de lo habitual y los teléfonos a mano. Los comerciantes insisten en que no quieren alarmismo, sino garantías.
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Elaborado a partir de información publicada por Heraldo de Aragón · Zaragoza · Fuente primaria: documento original