Detenido en Zaragoza por vender anabolizantes desde un trastero del Actur
La Policía Nacional investiga a un vecino que almacenaba medicamentos y sustancias dopantes en un trastero del Actur y los vendía sin autorización.

La Policía Nacional ha detenido en Zaragoza a un hombre que, según la investigación, había convertido un trastero del barrio del Actur en una especie de farmacia clandestina. Allí guardaba medicamentos y sustancias anabolizantes y dopantes que presuntamente vendía sin ninguna autorización, según informó la Jefatura Superior de Policía de Aragón y adelantó Heraldo de Aragón.
Un almacén en un trastero particular
El dispositivo, bautizado como operación Traste, se centró en un inmueble del distrito Actur-Rey Fernando, en la margen izquierda del Ebro. En el trastero, según el relato policial, el investigado acumulaba producto farmacéutico y sustancias de uso restringido que después colocaba entre compradores particulares.
La clave de la intervención llegó cuando los agentes interceptaron a uno de esos compradores. El producto que acababa de adquirir era un medicamento cuyo uso está reservado exclusivamente a la investigación en laboratorio, es decir, un preparado que en ningún caso puede dispensarse para consumo humano ni venderse fuera de los circuitos autorizados.
Al detenido se le han abierto diligencias como presunto responsable de un delito contra la salud pública. Conviene recordar que se encuentra investigado y que le ampara la presunción de inocencia mientras no haya una resolución judicial.
Por qué la venta de anabolizantes es un delito
La distribución de medicamentos en España está sometida a un control estricto: solo las oficinas de farmacia y los establecimientos autorizados pueden dispensar fármacos, y buena parte de ellos exige receta. Cuando alguien almacena y revende por su cuenta productos farmacéuticos —y más aún anabolizantes y sustancias dopantes— se salta todo ese sistema de garantías: no hay control de conservación, ni de caducidad, ni de trazabilidad del origen del producto, ni nadie que valore si el comprador puede tomarlo sin riesgo.
Los esteroides anabolizantes, habitualmente asociados al aumento de masa muscular, tienen efectos adversos documentados sobre el hígado, el corazón y el sistema hormonal cuando se consumen sin supervisión médica. A eso se suma un riesgo añadido en el mercado clandestino: quien compra no sabe realmente qué está comprando, porque el producto puede estar adulterado o directamente no ser lo que indica el envase. En este caso, además, se trataba de un preparado destinado únicamente a uso de laboratorio.
Un tipo de investigación cada vez más frecuente
Las actuaciones contra la venta irregular de medicamentos y suplementos se han multiplicado en los últimos años, impulsadas en buena medida por los canales de venta informales: mensajería instantánea, redes sociales y contactos en gimnasios. El esquema que describe la Policía en esta operación —un almacén doméstico y entregas a particulares— responde a ese patrón.
La investigación por la vía del delito contra la salud pública permite perseguir no solo la venta de drogas en sentido estricto, sino también la distribución de productos farmacéuticos fuera del canal legal cuando puede suponer un peligro para quienes los consumen.
No es el único expediente abierto estos días en la ciudad relacionado con productos puestos a la venta sin las garantías exigidas: hace poco se intervino también comida en mal estado en un comercio de Delicias.
Fuente: Jefatura Superior de Policía de Aragón, a través de Heraldo de Aragón.
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Elaborado a partir de información publicada por Heraldo de Aragón · Zaragoza · Fuente primaria: documento original